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10 inconsistencias de la supuesta vida, muerte y resurrección de Jesús


1- No existe comprobación histórica de la resurrección de Jesús.


Los mismos clérigos que custodian el Santo Sepulcro reconocen que esta idea se atribuye más a la tradición de las peregrinaciones desde el siglo IV, luego de la creación de la religión cristiana con el edicto de Milán, en el Concilio de Nicea, que a la datación arqueológica. Esto se debe, en mucho, a que no ha sido posible determinar, exactamente, las fechas del nacimiento y sucesos de la vida de Jesús. Literalmente, no hay pruebas. Lo que ha sucedido es la superposición del relato teológico sobre el relato histórico.


Como se sabe, Jerusalén fue reducida a escombros por los romanos en el año 70. Luego, en el 130, el emperador Adriano hizo edificar una colonia romana en su lugar, que se denominó Aelia Capitolina. Fue en esta nueva colonia que se halló una tumba, desconociéndose a quién perteneció, y que fue rellenada para edificar, en su lugar, un templo en honor a Júpiter, la misma diosa Venus de los griegos.


El emperador Constantino y su madre Elena, posteriormente, en el año 326, ordenaron construir una iglesia en lugar del templo de Júpiter y determinaron, sin muchas consultas, que ese sería el lugar del Santo Sepulcro, y así se ha mantenido hasta nuestros días.


2- Los relatos de los “testigos oculares” son de muy dudosa procedencia, ya que no fueron recopilados "in situ" sino que son el producto de otros relatos orales y menciones que se procesaron en el famoso evangelio “Q” que sirvió de base para enlazar los cuatro evangelios canónicos, muy posteriores a la vida y muerte de Jesús.


3- De la vida, obras, muerte y resurrección de Jesús hay varias versiones, algunas hasta se contradicen entre si. Ante este hecho, los cristianos han optado por insistir que la comprobación de los hechos, históricamente, no es necesaria, ya que lo importante es el mensaje teológico para la evangelización del mundo. Al fin y al cabo, la creencia es por la fe.


4- Ningún otro autor, de credibilidad reconocida, escribió sobre Jesús. Solo se conocen los autores cristianos y los escritos de los Concilios, que es verdaderamente de dónde han surgido y reforzado los relatos bíblicos, con las ya muy conocidas manipulaciones de los textos y de los hechos.


5- La biblia cristiana, es por mucho, una mala traducción de la Septuaginta, la primera traducción del Tanaj al griego, con todos los errores e imprecisiones que puede tener dicha obra.


6- Todo lo concerniente a Jesús no tiene precedentes proféticos verdaderos en la tradición judía. Todo ha sido manipulado, retorcido, suplantado y vuelto a escribir para que encaje con el relato ficticio que le han hecho creer a los cristianos, a base de sangre, castigos y terror. No hay un solo texto (que no haya sido previamente adulterado) que hable de Jesús como el Mesías y mucho menos como el hijo de Dios. Esto último, dicho sea de paso, es una blasfemia, conforme a los principios de fe del judaísmo.


7- No es posible, sacar conclusiones válidas, acerca de las obras de Jesús, basados precisamente en los textos que son objeto del cuestionamiento racional. Tendrían que existir fuentes externas, un marco lógico, para poder discernir sobre las muchas hipótesis que plantea el cristianismo, pero hasta ahora, este camino solo ha traído mas dudas que ratificaciones. Esto debido a que, al no haber sustentación en el judaísmo, si se han encontrado similitudes más evidentes con otras religiones de oriente, en dónde el Imperio Romano estuvo dominando durante siglos. Tales religiones como el Mitraismo y las enseñanzas de Zoroastro y otras tradiciones babilónicas, son en esencia, la base de los rituales cristianos.


8- Jesús prometió que resucitaría al tercer día, muriendo un día viernes, horas antes del shabat, que comienza al atardecer y termina al atardecer del séptimo día, el sábado. Pero la tumba estaba vacía en la mañana del domingo. Entonces las matemáticas no cuadran.


9- Jesús prometió que no pasaría su generación sin verlo regresar glorioso. Eso no ha sucedido en más de dos mil años, y si llegara a regresar hoy o mañana, ya su generación no estaría presente, así que se volvió a equivocar en el cálculo.


10- Jesús hizo todo lo que no debía hacer como judío que es. Creó una nueva religión auto-proclamándose Salvador (en el judaísmo no existe el concepto de condenación y salvación). No fue el Mesías (Jesús no cumple con los parámetros establecidos para identificar al verdadero Mesías), no reunió al pueblo de Israel en la diáspora, no enseñó la Torah, su origen se atribuye a un evento sobrenatural lo cual no es lo que dice la Torah que va a suceder cuando llegue el Mesías verdadero, no vivió en familia, con esposa y con hijos como era su obligación. No es descendiente del linaje de David por línea paterna, (además es hijo del Espíritu Santo, no de José). La Torah no dice que el Mesías tenga que sufrir y morir de la forma que murió. En e l judaísmo está prohibido el sacrificio humano, menos eso de beber su sangre y comer su carne. El judaísmo no se fundamenta en milagros.


Y por último y mas grave, Dios, nuestro Dios, Creador del Universo, Dios es UNO y Único, No es comparable a nada creado. No puede ser dividido, así que no tiene ni tendrá hijos, menos con humanos, al mejor estilo de los dioses griegos, y menos con una mujer casada, como fue el caso de María.








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