Todo noajida debería reconocer en Vendyl Jones (1930-2010) al padre del noajismo moderno. Luego de que esta identidad se hallara casi desaparecida durante siglos, debido en gran parte a la persecución hacia el pueblo judío, fue este personaje, para muchos desconocido, quien se convirtió, sin proponerselo, en el ejemplo y portavoz de los conceptos noajidas que se manejan hoy en día.
Fue pastor evangélico, en una iglesia Bautista, en los años 1955 y 1956, retirándose luego de ver confrontada su fe con las inconsistencias encontradas en los escritos del NT y las falsas referencias que se hacen del pentateuco para sustentarlas.
Arqueólogo de profesión, era buen conocedor de la historia de oriente y, especialmente de Israel, tema que lo apasionaba sobremanera y que lo llevó a ser artifice de varios descubrimientos importantes en las cuevas de Qumran, en Czisjordania. Su obsesión siempre fue encontrar el segundo Templo y el Arca de la Alianza, por lo que a menudo se hace referencia a él como el inspirador de la saga de "Indiana Jones".
Al margen de sus investigaciones en arqueología, optó por el estudio de la Torah, con el rabino Henry Barneis, en Estados Unidos y luego con el difunto rabino Max Stauber de Spartanburg. Se especializó, no en estudios judíos, sino en las leyes de Noé, lo que motivó a sus rabinos a investigar en fuentes antiguas acerca de todo lo concerniente con esta identidad y la legislación basada en las 7 Leyes.
Jones desarrolló progresivamente una identidad religiosa Noajida muy sofisticada. La cual se vio reforzada cuando se trasladó a Israel en el año 1960. Inspirando, no solo a los no-judíos a practicar la vida noajida sino tambien a los rabinos que tuvieron que "desempolvar" textos antiguos para poder atender la demanda de los nuevos estudiosos de la Torah.
Luego estableció la Fundación de Investigación Judaico-Cristiana, que luego dio origen al Instituto de Investigación Judaico-Cristiana (IJCR), que ahora se ha convertido en Institutos de Investigación Vendyl Jones.
En el año 2004, trabajó de la mano con el rabino Yisrael Ariel, director del Instituto del Templo -uno de los precursores en estudios noajidas hoy en día-, para revivir el Sanedrin. Más tarde, trabajó con el presidente del Sanedrín Adin Steinzaltz. Después de esto, se estableció el "Instituto del Sanedrín para el Desarrollo del Noájida"
El 27 de diciembre de 2010, Jones murió de cáncer de garganta a la edad de 80 años. Su funeral tuvo lugar en Grandview, Texas. Después de su fallecimiento, la organización Noahide Nations, con el permiso de su esposa Anita Jones, creó el Fondo de Becas Vendyl Jones.
Fuente: (https://es.wikipedia.org/wiki/Vendyl_Jones)
Enfoque Teológico y Espiritual
La visión del noajismo de Vendyl Jones estaba profundamente ligada a su estudio personal de la Torá y el Talmud, influenciado por su formación cristiana inicial y su posterior rechazo a ciertas interpretaciones cristianas que consideraba antijudías. Jones enfatizaba una conexión directa con la tradición judía, pero su enfoque era menos institucional y más individualista, centrado en la idea de los "Gentiles Justos" que buscan vivir según los preceptos noájidas sin necesidad de convertirse al judaísmo. Su trabajo también tenía un componente místico y arqueológico, buscando evidencias físicas de la narrativa bíblica.
Su trabajo fue más individual y menos estructurado, con un enfoque en la enseñanza directa y la creación de pequeños grupos de estudio, como los que inspiraron a figuras como Jim Long. No estableció organizaciones formales a gran escala, aunque más tarde lideró el Alto Consejo Bnei Noaj en el contexto del intento de revivir el Sanedrín. Su alcance fue limitado, centrado principalmente en Estados Unidos e Israel, y su impacto dependía de su carisma personal y sus proyectos arqueológicos.
Como ex pastor bautista, Jones tenía una perspectiva crítica hacia ciertas interpretaciones cristianas, particularmente aquellas que consideraba antijudías. Su noajismo buscaba ofrecer una alternativa para los no judíos que querían conectarse con la tradición judía sin adoptar el cristianismo o el judaísmo en su totalidad. Su enfoque era más inclusivo en el sentido de no exigir una ruptura total con otras creencias, sino una reorientación hacia las Siete Leyes de Noé.
En diferencia, los movimientos contemporáneos están más formalizados y alineados con la tradición rabínica ortodoxa. Se centran en la observancia estricta de las Siete Leyes de Noé como un código ético universal, con una fuerte influencia de las interpretaciones de Maimónides (Rambam) y la tradición oral judía (Torá oral). Hay un énfasis en la conexión espiritual con Dios a través de la aceptación de la revelación divina en el Monte Sinaí y una estructura comunitaria que fomenta la creación de comunidades noájidas en todo el mundo. Además, muchos de estos movimientos están vinculados a una visión mesiánica, particularmente la idea de un estado teocrático judío apoyado por comunidades noájidas globales, como lo señala Rachel Z. Feldman.
Estos movimientos están altamente organizados, con instituciones globales que promueven la educación noájida, como Brit Olam y el Centro Noájida Mundial. Han logrado un alcance mucho mayor, con comunidades en países como Filipinas, América Latina, Reino Unido, Nigeria y Rusia.
Los movimientos actuales, especialmente los liderados por rabinos ortodoxos, tienden a ser más explícitos en su rechazo a prácticas religiosas no monoteístas, como la idolatría, que consideran incompatible con las Siete Leyes. Algunos, como se refleja en ciertas fuentes, ven al cristianismo y al islam como pasos intermedios hacia el noajismo, pero enfatizan la necesidad de adherirse estrictamente a los preceptos noájidas para ser considerados "Gentiles Justos".
En resumen, el noajismo de Vendyl Jones fue un esfuerzo pionero, individualista y con un fuerte componente arqueológico, centrado en conectar a los no judíos con la Torá sin una estructura institucional sólida. Por otro lado, los movimientos noájidas actuales son más organizados, globales y están profundamente integrados con el judaísmo ortodoxo, con un enfoque en la formalización de las Siete Leyes de Noé y una visión mesiánica que incluye la restauración del Templo y un rol global para las comunidades noájidas. Estas diferencias reflejan tanto el contexto histórico como la evolución del movimiento en respuesta a las necesidades y dinámicas contemporáneas.
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